Los viajes comienzan con una maleta bien hecha

Elaborar el equipaje que planeamos utilizar en los viajes no es algo que agrade demasiado a nadie dentro de mi familia, y mucho menos a mí. Siempre que viajo, lo último que hago es hacer la maleta, ya que me aburre demasiado pensar todas las cosas que tengo que llevarme. Además, siempre antepongo confirmar que las reservaciones, los hoteles, aviones y todo, se encuentre en orden. Antes hacía mi equipaje la noche antes de salir de viaje, pero pronto aprendí que no es lo más inteligente del mundo y, ahora, en lugar de hacerlo la noche antes, lo hago el día antes. Afortunadamente, tengo un amigo que es muy hábil viajando y me compartió varios tips para cuando saliera de viaje, y de cómo organizar mi maleta y asegurar mi equipaje. Así pues, como me han servido, los quiero compartir con otras personas que, como yo, procrastinamos esto de organizar la maleta. Les revelo los tesoros que mi amigo, y alguna que otra experiencia, han logrado hacerme cambiar un poco los hábitos de prevención en los viajes.

El número uno de las cosas que me pongo a verificar antes de salir son el pasaporte, la visa, los pases de abordaje y demás cosas que necesitaré para llegar a mi destino y regresar a mi punto de origen. Mi amigo me recomendó escanear los documentos y mandarlos al correo, ya que nunca sabes lo que te puedes encontrar, y me dijo que es mejor tomarse unos minutos para arreglar eso antes de que termines lamentándolo ya estando allá. Luego, llegué a la conclusión de que las tarjetas eran otro de los puntos vulnerables que tenía que proteger antes de irme. Si las llegaran a robar o perder, no quisiera quedarme sin ninguna forma de pagar mis gastos, por lo que también guardé en el correo todo lo necesario, entre datos y teléfonos, para que se puedan reportar y bloquear, por si algo así sucede. Posteriormente, me dirigí a marcar mi maleta de dos formas: la primera, le puse un elemento visible que la distinguiera como mía. Esto es porque muchas personas suelen comprar las maletas en los mismos lugares, causando confusiones al momento de recoger el equipaje. De esa forma, es más fácil reconocerla inmediatamente. El segundo punto es poner una etiqueta adherible con mi nombre y dirección, ya que, si se llega a extraviar, la aerolínea podrá determinar quién era el dueño y a dónde deberían mandarla. Así, ya no tendría que preocuparme demasiado por mis pertenencias.

Luego, mi amigo me hizo un comentario que yo había escuchado en otras ocasiones, pero que nunca había puesto en práctica. Separar los objetos que tengan valor para mí en diferentes secciones de la maleta, el equipaje de mano y mi cartera. Afortunadamente, nunca me había pasado nada relacionado con eso, pero ahora que ya lo hago puedo estar más tranquilo de que no me dejarán en ceros, si se me llega a perder o me llegan a robar la cartera.

El siguiente consejo que me dio mi amigo está más relacionado con los que solemos viajar de mochileros. Como soy fan del ecoturismo, siempre tengo lista una mochila que es la que utilizo para salir a explorar todos los lugares que recorro, aunque a veces es bastante cansado andar de un lado para otro con varios kilos en la espalda. Mi amigo me dijo que lo mejor es poner los objetos que pesen más hasta arriba de la maleta, y los que pesen menos, hasta abajo. Así, todo el peso quedará en la parte superior, que suele tener más fuerza que la inferior, y así evitaremos las lesiones en la espalda baja. Además, dice que de esta forma se siente más ligera la mochila. A mí todavía no me consta, pero si él lo dice, seguramente tiene razón, ya que él es un excelente viajero que anda por todas partes y siempre viajando lo mejor posible.

Por último, y volviendo a la maleta tradicional, y cualquier tipo de maleta, en realidad, es que las bolsas de plástico siempre serán útiles. Sí, ésas que amontonas en el horno de tu estufa y que te dan en exceso cada vez que vas al súper. Ahí puedes poner los productos de higiene personal que vayas a llevar para tu viaje. Como la mayoría de las veces no nos aseguramos de cerrar completamente los productos como jabones, pastas de dientes y champús, es posible que terminen manchando alguna prenda de las que hayamos metido a la maleta, si no se hace un desastre y se mancha todo. Nadie quiere terminar sin ropa en el mero día en que va llegando al destino, a menos que haya ido con la intención de comprar, por lo que siempre es bueno llevar una bolsa de plástico que proteja la ropa. Igualmente, cuando ya vayas de vuelta y te hayas terminado los sobrecitos de champú o el botecito, puedes utilizar la bolsa para guardar la ropa sucia.

Eso ha sido todo. Espero que tengan un buen viaje con estos tips.